






El Centro Párraga de Murcia acoje, del 15 de enero al 26 de febrero de 2026 la exposición Tutto Passa, comisariada por Jorge Isla y el profesor de UNIR Iñaki Domingo.
Todo pasa. El tiempo se desliza. Las formas se transforman. Los cuerpos cambian. Y en ese fluir se sostiene también el amor: Frágil, efímero, intenso.
La exposición Tutto Passa reúne las obras de Marina González Guerreiro, Greta Alfaro y Juan de la Cruz Megías, que desde la escultura, el vídeo y la fotografía evocan la condición transitoria de todo vínculo humano.
El amor, como la materia, no se retiene: se erosiona, se desborda, se reinventa. Aquí, la belleza se halla en lo que no permanece, en lo que se escapa y, aun así, nos transforma. Porque en el fluir de todo lo que pasa, se revela también la fuerza de lo que amamos.
SOBRE EL PROYECTO EXPOSITIVO – TUTTO PASSA
Todo pasa, incluso el amor.
Pasa como la música, que comienza y se extingue en el aire; como el tiempo, que avanza sin detenerse; como la materia, que se desgasta y se transforma. En esa fugacidad, el amor se manifiesta como energía vital: vulnerable y frágil, pero capaz de generar fisuras de belleza en lo cotidiano.
La exposición se estructura como una narración en tres actos: un recorrido que no pretende contar una historia lineal, sino desplegar las diferentes tonalidades de una experiencia común a todos: la intensidad del amor y sus posibles desenlaces.
ACTO I
Las fotografías de Juan de la Cruz Megías Mondejar funcionan como un prólogo detenido en un instante de ilusión: el umbral de una transición del yo al nosotros a través de la representación de personas, arquitecturas y paisajes de la región de Murcia.
Sus obras se sitúan en el clímax de una metamorfosis, ese instante suspendido entre el antes y el después de un desenlace crucial. Un compromiso fijado en la promesa de permanencia, aun sabiendo que todo está atravesado por la inestabilidad del tiempo.
ACTO II
La temporalidad es una fuerza que irrumpe indomablemente en la obra de Greta Alfaro, marca un umbral y quiebra, inesperadamente, la secuencia. Un giro en la narración que lo sacude todo, lo salvaje se manifiesta como un acontecimiento incontrolable que precipita la lógica del ritmo de lo real.
Un después ya no puede volver a ser igual que antes: la fragmentación de la realidad deja intuir vestigios de aquel presente que ahora ya nos es lejano.
ACTO III
Los retales de lo vivido nos enfrentan a la erosión de lo sólido en la obra de Marina Glez. Guerreiro. Los objetos y materiales con los que habitualmente trabaja se presentan como retales de lo vivido.
Lo amado muta en ausencia, pero persiste la memoria propia y la de los materiales que la contienen a modo de estratos. Sus instalaciones, como relicarios, contienen recuerdos vividos: el fósil cristalizado de lo que fue.
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En su conjunto, la muestra Tutto Passa invita a pensar en el amor como un reflejo de la impermanencia, como una experiencia en eterna mutación. Esta narración en tres actos se despliega en la sala a través de imágenes, objetos y materiales que recuerdan que lo único a lo que es posible aferrarse en la vida es al cambio incesante.
